domingo, 18 de mayo de 2008

Pensando en kaizen, S.L.

Aunque también podríamos comenzar con Pensando en kaizen S.A. Y es que estoy leyendo un libro de Tom Peters que se titula: “50 Claves para hacer de usted una Marca”. No lo he acabado, pero ya he encontrado algunas ideas interesantes que me gustaría compartir. He de advertir que no todo es bueno, ni mucho menos, también se encuentran muchas perogrulladas y algunas alegaciones nacionalistas que me resultan fuera de lugar.

Peters afirma que debemos de olvidarnos del concepto de nosotros mismos como empleados de una organización. Debemos convertirnos en una empresa, ficticia; al menos una empresa dentro de nuestra cabeza. Prácticamente como si cotizáramos en bolsa. Debemos de fundar la empresa Don Fulanito de Tal S.L. y pensar que en estos momentos estamos prestando nuestros servicios para la compañía tal o cual. ¿Y por qué? Porque a ambos nos interesa, es una relación win-win; a la compañía porque nadie como Don Fulanito de Tal S.L. puede realizar con éxito un proyecto determinado y a nosotros, Don Fulanito, porque además de recibir una prestación monetaria, nos permitirá mostrar nuestra maestría en el desarrollo de un trabajo.

El hecho de realizar un trabajo/proyecto debemos de verlo como un reto que nos permite aumentar nuestra experiencia, con el fin de convertirnos en maestros en un tema. De este modo, sucesivamente se incrementará nuestra reputación y no tendríamos que vernos atados a la misma compañía. Si no que Don Fulanito de Tal S.L. podría llegar a trabajar como agente libre, desarrollando proyectos para distintas compañías.

En relación con esta adquisición de maestría, en el libro se defiende el hecho de que nosotros mismos somos nuestro departamento de marketing. Todos nuestros hechos dicen algo de nosotros, que puede ser positivo o negativo. Somos un producto, y tenemos que conseguir que nos deseen comprar. Para ello debemos de analizar lo que nos gustaría transmitir, elaborar nuestras líneas de publicidad y corroborarlas con nuestros hechos. Debemos de pensar en cuales son nuestras capacidades, conocimientos, rasgos de nuestra personalidad por los que destacamos o nos gustaría destacar y actuar consecuentemente con ello.

Puede que los planteamientos que Peters sean un poco exagerados, pero en cierto sentido estoy de acuerdo con ellos. Por un lado este modo de pensar y actuar se traduciría en un potente catalizador de la motivación hacia la tarea, el proyecto o el trabajo. Pero además, nos haría ser más conscientes de lo que transmitimos a los demás, ya que con frecuencia nos olvidamos de la imagen que proyectamos hacia el exterior, lo que nos puede llevar a sorpresas.

Pero sobre todo me gusta por lo cercano que está al espíritu kaizen de mejorar cada día.

5 Comments:

Senior Manager said...

No he leído el libro, pero luego de ller lo expones en tu post comparto la idea de convertirnos en una especie de autónomos virtuales. Esta propuesta de verse a si mismo como una empresa es una excelente manera de promover nuestro desarrollo dentro de una empresa. También ayuda a identificarnos con algo propio y tal vez tangible que luego podemos mostrar y vender a los demás.
Buen post Ekaizen y gracias por compartir las lecturas del libro.
Slts
SM

Pedro Robledo (#3) said...

Debemos tener gustos muy similares porque otra vez tenía pensado escribir sobre ese libro (esta vez lo haré, no te preocupes, jejeje).

La verdad es que el libro me encantó, lo he leído muchas veces, y aunque como tú dices, muchas cosas son perogrulladas -y otras son un tanto arriesgadas, por decir algo- el libro en general es interesante.

Se lo recomiendo a todo el mundo.

Un saludo!

alycie said...

EL personal-brand, visto desde el otro lado, desde el contratante, lo llaman Flexiguridad o con otras palabras convertir ek INEM en una gigantesca ETT.
Está bien para los CEOs, o algún freelance. La figura del cliente interno, cumple muy bien esa función y nos ha llevado a la cadenas de subcontratas.
Creo que hay que saber adaptar las estructuras antes de hacer nuevas, ya que la vida laboral de un trabajado es de 35 a 40 años.

Eric said...

Totalmente de acuerdo con Peters, hasta. Opino que con la transparencia que da todas las aplicaciones 2.0 hay que tener en cuenta la importancia de cuidar nuestra reputación personal.

Uno de los pillares en la construcción de una marca.

Saludos

Oscar said...

Hola ekaizen,

me gusta esa idea, te da por un lado independencia de la empresa en la que trabajas (normalmente la empresa no te pertenece) y por otro lado te da la responsabilidad de tener tu propia imagen hacia el exterior (responsabilidad de acción). Pienso que en los tiempos que corren donde la flexibilidad es casi una norma, uno mismo debe estar continuamente preparado para afrontar los cambios, la seguridad de la empresa madre ha pasado a la historia, la incertidumbre se combate con seguridad personal, nuevos tiempos.

Muy buen post. Un saludo.

© New Blogger Templates | Webtalks